domingo, 9 de agosto de 2020

Los Naipes de Alicia en el país de las Maravillas-Bendita Pandemia. No veo la tele.


JUEGO DE NAIPES , PALO DE PIQUES DE ALICIA. Esta obra tiene también ya realizado el palo de corazones. Alicia en el País de las Maravillas es una temática que me encanta abordar, siempre diferente y siempre igual. Me ilumina la mente con sus surrealismos asombrosos. Esta serie ya no está disponible.




No , no veo la tele. Últimamente-casi-ni leo los diarios. Me entero de las últimas noticias a través de los portales por internet. Las redes sociales se han convertido en el arroyo donde abrevo para enterarme de las cosas que ocurren afuera, ya que reproducen sin parar lo que pasa en las pantallas que tienen a la gente cautiva. Las redes tienen una ventaja: se prestan para el diálogo. Tienen una gran desventaja: la mayoría opina como si supiera. pero ¡ oh coincidencia! los comunicadores sociales que conducen ciertos programas tampoco tienen idea de lo que está pasando. Bueno, en realidad es lo que estoy tratando de ver en estos pensamientos de domingo en la mañana.¿ Tienen idea o no tiene ni idea de lo que pasa a su alrededor? veo a un sujeto que festeja porque el pico de contagiados de Covid19 se fue  para arriba. Veo a una tipa tomando un producto tóxico de una botella .Hay más ejemplos pero como para muestra sobra un botón, me quedo con éstos. ¿Cuál es la intención detrás de esos gestos? Las respuestas más simples pueden ir en una u otra dirección: o bien son ingenuos, o bien son no ingenuos
La primera proposición: son ingenuos. Entonces se permiten expresar sin ningún tipo de filtro lo que piensan, lo que tienen dentro de la cabeza, sin tener en cuenta el alcance que generan al decir y al hacer. es decir que existe una ingenuidad que les permite no visibilizar las consecuencias de sus actos. Es decir que esa ingenuidad podría ser también denominada irresponsabilidad
La otra proposición es que no son ingenuos. Es decir que conocen las consecuencias y los alcances de sus actos. Tanto una posición como la otra son altamente dañinas. Los comunicadores sociales hacen agua por todos lados, y se mantienen a flote, pero lo peor es que tienen audiencia. Lo peor es que los programas se sostienen en el aire, lo peor es que transmiten basura, lo peor es que hay gente que se come esas basuras. y las basuras se reproducen de manera fractal hasta el infinito. 
Y la TV utiliza un sesgo absurdo  y berreta para comunicar. Ya nada cambia entre los medios que se dicen comunicadores y una red social donde todo el mundo opina sin ton ni son, desparramando basuras qué la gente consume sin parar. 
 

jueves, 6 de agosto de 2020

Bendita pandemia IV- El día que temíamos llegó

El primer caso de Covid-19 en Unquillo fue anunciado anoche por el intendente, qué comunicó la noticia en la página de la municipalidad, en Facebook. (Personalmente me perturba un poco que esta red social sea utilizada para comunicar todo lo comunicable por nuestros gobernantes). 
Justamente ayer con un clima hermoso muy primaveral y casi de verano, que destacaba porque venimos de unos días absolutamente invernales con temperaturas de 4 grados bajo cero, la alegría de poder disfrutar del Sol y el aire libre se vio tronchada por esta noticia. Una de cal y otra de arena. Luces y sombras. Decidí salir a hacer algunas compras a pie, aprovechando el día soleado y la temperatura que arrojaba una merecida clemencia sobre nosotros. Y en la calle pude ver -también- esas luces y esas sombras. Un auto con publicidad Sonora que la municipalidad utiliza para hacer sus anuncios en el centro de la localidad, declamaba sobre las conductas que debemos tener como buenos ciudadanos frente al covid19. El auto pasaba por la calle y en las veredas muchos de los ciudadanos caminaban desarrollando conductas impecablemente opuestas. Amontonados, sin barbijos, sin respetar la distancia social. De acuerdo a lo que puedo leer en diversos medios, estas conductas se repiten a lo largo y a lo ancho de los centros urbanos. No soy " del palo" de la actual conducción del intendente local,  pero destaco sus palabras en el anuncio de ayer: " me cuidas, te cuido". Porque de eso se trata.
Cómo pertenezco a las denominadas personas en edad de riesgo, ya no sé qué precauciones tomar además de las que ya estoy tomando. Lo único que se me ocurre es permanecer dentro de mi casa el mayor tiempo posible. Tengo posibilidades de hacerlo y agradezco al universo por eso. A la vez me he comunicado con algunos grupos y amistades,  cercanas o no, ofreciendo mi ayuda, en cuanto a escucharlos. Es lo que puedo hacer. La solidaridad en estos tiempos se transforma en asunto urgente. Todos los que estemos sintiéndonos capaces de "dar una mano" debemos hacerlo. No se trata solamente de posibilidad material de ayudar. También podemos ayudar ofreciéndonos como escuchas del otro. Porque esta pandemia va a pasar.  Y lo que después ocurra depende enteramente de nuestra actitud en este momento. Es momento propicio para siembras. Sembrar Paz, cuidados y amor. 

miércoles, 5 de agosto de 2020

Bendita pandemia III: Ética Feminista.

 En estos días surgió la noticia de que una modelo se había contagiado de covid-19. Según su propia versión,habría contraído el virus a través de la empleada doméstica que trabaja en su casa. Los medios cubrieron ampliamente la noticia, difundiendo como válida su explicación, y ejerciendo ceguera sobre una cuestión importante. Quizás alguien me lo puede explicar.
  Los trabajos denominados domésticos, los trabajos de cuidado de personas,están desarrollados en su amplia mayoría por mujeres. Se esconde detrás de esta elección, una jerarquía que responde al patriarcado. Las remuneraciones obtenidas por desarrollar estos tipos de trabajo, son escasas. No me cabe la menor duda, de que sí estuvieran pagos como corresponde, serían desarrollados por varones y no por mujeres. Aquí se asoman razones patriarcales en todo este asunto.
Escondidos detrás de la noticia están los derechos de la trabajadora. En este contexto de pandemia , ella debió estar en su casa y cobrando su sueldo. En lugar de eso tenía permiso para salir de la casa de su empleador a cada dos semanas, y volver.  En una de esos regresos fue el contagio -siempre según las explicaciones de la modelo- ya que  vive en una zona donde el porcentaje de contagios de covid19 son altos . 
¿Cuál es el eje de la liberación feminista? ¿Qué motivos nos impulsan a desarrollarnos, a estudiar, a trabajar? Muchas trabajamos y además hacemos los cuidados de la casa ya que nuestros ingresos fuera del hogar no nos permiten pagar una persona para esa tarea. Es decir que nuestra liberación tiene una doble carga. 
En ocasiones las mujeres  que salen a trabajar descuidan a su propia familia. Los honorarios que cobran por cuidado de otra familia son escasos y apenas  apuntalan la economía de la suya propia. 
Entonces me pregunto: cómo juega la ética feminista en estos casos, en que la liberación de unas significan la subyugación y la dominación de otras. Si eso no es patriarcado el patriarcado adonde está. 

lunes, 3 de agosto de 2020

Bendita Pandemia III-Home office-Más respeto por favor.



Hay hábitos que  van a cambiar definitivamente luego de estos momentos. Uno, es el descubrimiento de que hay un montón de trabajos que se pueden hacer desde la hermosa comodidad de nuestro hogar, aunque eso signifique una organización diferente de la que teníamos o tenemos. Obvio, con los niños en casa, la organización que te permita tener un espacio laboral saludable, se impone como  urgente. Y nos acomodamos, más o menos bien, con ese gustito de que es mejor estar en casa, que salir a luchar en el tráfico si tenés un coche, o en el colectivo, si usás ese sistema de transporte. Es decir, que es mejor laborar desde nuestro hogar, los que tenemos uno. Si, si. Los que tenemos uno. Porque hay gente que no tiene hogar, casa ,nada, que vive en la calle.Pero de esto no hablaré. 
Otra cuestión súper: aprendimos a usar un recurso que nos mantiene informados, nos mantiene conectados, y nos mantiene pegados cómo dependientes (jajaja a algunos les pasa eso). Ese recurso es la web, la wide world web (¿ya te enteraste que estas son las siglas que ponés en los buscadores : www.loquesea.com?), la Internet, la maravillosa bisagra que marcó la entrada al siglo XXI. Lógico, todo esto para los que tenemos energía eléctrica, aunque de los que no tienen no voy a hablar tampoco. 
Cuando por decreto se organizó esta cuarentena que ya van siendo muchos mas días que cuarenta días, los denominados servicios esenciales quedaron exceptuados , es decir, seguían funcionando con ciertos arreglos y protocolos:  la medicina, las farmacias, las obras sociales, los almacenes. Todo siguió funcionando, como antes, es decir, como el traste. Ahí nos dimos cuenta de como hacen agua los servicios esenciales en Argentina, en Córdoba, en las localidades chicas. Los servicios esenciales son terroríficos en su decadencia y su funcionamiento. No son siquiera servicios, no sé porqué los llamamos así, servicios. No son servicios, no te sirven ,sólo sirven para enriquecer a los sindicatos, los gremios, los dueños, el gobierno, pero a vos, que pones los tejos, no te sirven. Pero sin embargo, curiosamente, la gente no se quejó de eso, se quejó de la cuarentena. De esto tampoco voy a hablar.
De lo que sí voy a hablar es de que en la base de todo, debe estar el respeto, condimentado con una buena dosis de amor por el otro. Sólo así podremos evaluar lo que nos pasa y nos atraviesa en este momento. 
Estamos viviendo épocas extraordinarias. Sin duda es algo que nos excede como individuos.  Un padecimiento como la Pandemia del Covid 19 a nivel mundial, con todo lo que eso trae a nuestras vidas, merece ser registrado. No voy a describir las cosas horribles que trajo esta pandemia, sólo voy a describir las cosas buenas  en esta nueva entrada a mi blog:  pasamos más tiempo en casa. La muletilla mundial, las palabras que se han usado hasta el cansancio en todo el globo terráqueo, las palabras mágicas , el abracadabra de la Pandemia: "Quédate en casa", ha surtido efecto. Claro, al menos en los que podemos hacer esto. Digo, lo de quedarnos en casa. Hay gente que no pudo, otros que no quisieron, pero de éstos no hablaré. 
Continuará. 

domingo, 2 de agosto de 2020

Bendita Pandemia II- Si querés llorar, llorá:


Me recomendaron la Película “Nise, corazón de la locura” , porque reúne Arte y Psicología, dos de mis variadas especialidades/intereses, ya que tengo varia/os (Mi apodo es Adrianalina).

Y sí, la recomiendo , aunque me recontralloré todo. La posibilidad de ver el sufrimiento mental en primera persona me recordó cuando estaba de voluntaria en los Talleres del Neuro, hace como ocho años, asistiendo a los pacientes en un Taller de Canto. Además es una docu-peli, como se llaman ahora las bío  que llegan al cine.

Narra la historia de vida de la Dra Nise Da Silveira, quien se convertiría en discípula de Carl Jung, año 1932. La única mujer en su promoción en Medicina entre  157 hombres. Y ahí nomas entró a trabajar en el Servicio de Salud Mental de un Hospital.  

Y la película retrata cómo,  a esas personas internas consideradas harapos, se las transforma a través del arte y de la compañía de mascotas, las que eran incorporadas en el tratamiento muy poco convencional para la época. Considerando que el tratamiento convencional estaba representado por las intervenciones lobotómicas y los choques eléctricos, ya ahí tenemos un indicio de las trabas y complicaciones que tuvo esta mujer, en un mundo de hombres, a realizar este tratamiento. Pero lo logró.

En mi plano más íntimo, reconozco que la noción y concepto de la diversidad estaban en mi imaginario desde muchísimo tiempo antes que existiera la palabra misma. Fui una de las primeras docentes en Córdoba en integrar a niños con diagnóstico diferencial a un aula de clases común ( Con el Dr Sfaello, años 90), y desarrollar el arte como lenguaje disponible para la expresión y el aprendizaje de todos los seres, tal como propone Gardner al hablar de Inteligencias múltiples. Por eso al ver este filme, se despertaron en mí tantos, pero tantos recuerdos lejanos. Todos somos diversos, singulares, y así debemos considerarnos los unos a los otros.  El respeto por la otredad, ocupada por otro ser vivo, es mi bandera política.

Respeto a los corazones sintientes, respeto por el vecino, respeto por tu perro que te espera como si la vida se le fuera en ello, de contento que está por verte, respeto por nuestro planeta tierra, del cual formamos parte con tantos otros terráqueos (aves, mamíferos, insectos, animales de granja, y tantísimos otros). Terráqueos necesarios en un delicado equilibrio que muchas veces se rompe en pos de un pretendido desarrollo. Ayer, muchos hemos tomado los traguitos de caña con ruda. Espero que hoy, seamos más los que estamos decididos a respetar, a todos los que habitamos este planeta y podemos sentir.

Vean la peli.

https://www.repelis24.info/13135/pelicula/nise-la-locura-del-corazon.html

 


miércoles, 29 de julio de 2020

Bendita pandemia

Me estaba de verdad comiendo la cabeza. 
Hasta ese momento, mi vida en Unquilandia pasaba casi te diría  rutinaria, común, tranquila y sin riesgos. Sobre todo eso, sin los riesgos de la city, de la que escapé con mucho sigilo y como no quiere la cosa, hace unos cuatro o cinco añitos. 
Me trasladé aquí  para apostar a una convivencia, y ...chachán, aposté y gané. Mejor dicho, ganamos, es una convivencia  que es hermosa, dicho sea de paso, o sea que con compañía, de la mejor, una cosa que agradezco al Universo. 
Acompañada,  tranquila, a disfrutar de las cosas buenas que logré conseguir después de haber pasado la vida en el fragor de la lucha cotidiana, del trabajo, la crianza, y la big city con todo lo difícil que fué para una mujer, sola y con hijos. 
Pero apareció ella. Y nada fue igual. 
Estoy hablando de la Pandemia que nos subyuga en este momento. 
Este momento tan mundial y  tan personal, tan macro y tan micro, tan igualador o casi. Su poder sobre mí era enorme. Si había que comparar, era comparar a África con una Islita pedida en cualquiera de los océanos más oceánicos del Globo, así era. 
Me aplastaba al  abrir los ojos a la mañana, y después del primer nanosegundo en que el día comenzaba (para mí siempre abrir los ojos  es una  oportunidad) sentir que la amenaza existe y está ahí afuera. 
Para colmo de males, soy una mujer del afuera, amo el aire libre, amo salir a las sierras de Córdoba, mi lugar, amo viajar sola o acompañada. Amo a mis hijos, sobre todo y sobre todas las cosas, amo a mis hijos, y a mis nietas. Son las personas que viven en mí, y en las que  yo vivo ,  somos una trama viva. Reconocerme en algún gesto de cualquiera de ellos, me deleita hasta el goce más supremo. 
¡Y no poder verlos en persona! Cada semana teníamos algún encuentro, nos contábamos las novedades, tomábamos unos mates, comíamos algunas cositas ricas, y nos abrazábamos. 
Pues bien, el proceso fue así: al principio, pensaba que era cuestión de días, luego fue cuestión de semanas, y ahora es cuestión de...no sabemos cuando va a pasar esto, pero no será pronto. 
Así que al principio, no importaba, luego empezó a importar, y luego fue bloqueante. 
Sí, esa es la palabra: Bloqueante. El mundo se detuvo, y lo peor es que se detuvo al borde del abismo. Se paró todo. El mundo se quedó inmóvil, en un lugar espantosamente amenazador. Te cae la ficha, y lo que sospechabas, comienza a ser cierto: esto va para largo. 
Los seres humanos no estamos preparados para vivir la incertidumbre. Yo me leí todo Deepak Chopra y me la creí, creí que de verdad, lo que él propone como cuánticamente posible, vivir en la incertidumbre era la posta total. Claro, que yo lo creía desde la certidumbre (que ahora veo que era ficticia)  
Todo lo  que leí de Chopra, es así ahora, hay incertidumbre y lo que viene puede ser mejor, peor. Nunca igual. 
Me parece que por fin , estoy en camino de darle la vuelta a la tortilla. COntinuará. 


lunes, 20 de julio de 2020

Muchas veces me pasa


Muchas veces me pasa
que no sé cómo ser.
En esos días quisiera
que conmigo hubiera
un dios, 
una palabra, 
una madre,
un algo
que califique ante mí ,
para que me invada
y me conquiste y me amalgame
y me simplifique.
Pero oh casualidad,
en esos días estoy sola de soledad total.
Está la nada y yo, que no sé cómo ser