Señorial y misteriosa, se erige entre la vegetación que guarda susurrante los secretos del lugar. Es la Casona antigua de Unquillo. El caminante desprevenido se encuentra con ella en una subida del sendero arbolado. Al borde del camino, la pequeña vereda da lugar a un impresionante portón de rejas, que ampara unos jardines cuyo cuidado contrasta con los eventos que se refieren al encantamiento del lugar. Algunos de ellos, escuchados y transmitidos de boca a oídos hace más de cien años, son los que contaré a continuación.
Las noches sin luna del 1° de Noviembre son particularmente concurridas entre los jardines que rodean la Casona antigua. Oscuras y densas formas se deslizan ondulantes entre las piedras y las plantas que rodean la abandonada construcción de estilo inglés, deteniéndose algunos minutos en unas para deslizarse suaves hacia las otras. Aprovechan las noches en que la oscuridad se adueña del sitio para que nadie las pueda ver plenamente. Es una especie de bondad que poseen estos espíritus aquejados por la pena, ya que saben que si tu vista los encuentra, la locura se adueñaría de tu cabeza, para habitarla por siempre. Y no quieren hacerte daño, conscientes de que pueden , eligen no hacerlo. Ese deambular con silenciosa queja, ese arrastrarse entre las fisuras tiene el único objetivo de cargar energías de distintos planos, mineral y vegetal para continuar habitando entre los resquicios, con la secreta esperanza de pagar así sus deudas y poder ascender dejando las penas aquí abajo. Si infortunadamente pasas por el lugar, debes volver la vista hacia arriba y mirar el cielo, nunca hacia ellos.
Por el contrario, las noches de luna llena alumbran plateadas y transparentes figuras que recorren el sitio por fuera y por alrededor. A primera vista puede parecer un espectáculo asombroso y deleitante. Su movimiento es fino y grácil , como si en ellos habitara la armonía misma y pudieran trasladarla hacia afuera, haciendo manifiesta esa gracia en una danza digna de dioses. No debes dejar que su deslumbrante color plata y sus movimientos finos te engañen. Si vuelves la mirada de frente hacia ellas, se pulverizan,inaudibles, dejando un halo blanquecino flotando en su lugar, y reaparecen inmediatamente a tu lado adoptando las formas más horripilantes que tu mente pueda producir, alimentándose de tu horror y dejándote a su merced largas horas, catatónico. Vagarás hasta el día siguiente expuesto a las peores tragedias, hasta que el Sol con su luz te bañe y te libre, si es que antes no te ha pasado nada.
No menos aterrorizante es el interior de la construcción. Nadie se encuentra allí, y sin embargo está habitado. Ésa noche, cada año, en las dependencias vacías, las viejas y desgastadas cortinas se agitan sin pausa, pudiendose observar desde fuera el baile frenético de figuras que semejan seres titilantes,están y no están, se presentan a la visión común como si fueran un parpadeo furioso y rápido mientras se desplazan en distintas direcciones en un baile frenético y loco. Sus penas existen porque la soledad les hace mal, esos espíritus se sienten abandonados y huérfanos. Sus energías necesitan de los humanos para alimentarse y calmarse. La paz sólo sobreviene cuando una oración es pronunciada por una mujer, que les otorga la nutrición que necesitan. En ese caso, la quietud de muerte cae como un manto hasta que esa oración sea absorbida y eliminada por las fuerzas de la oscuridad más tenebrosa. Una vez que eso ocurre, el espectáculo danzante se vuelve a producir una y otra vez.
Espíritus elementales rodean el lugar , amparándose en la naturaleza , en las raíces húmedas y las grietas musgosas de las piedras. Sonidos extraños susurran a tus oídos : aléjate, cúbrete, pon tu mente y tu cordura a salvo. Toma tus recaudos y no digas que no lo sabías.
https://www.facebook.com/adribonza.collage/ Instagram @psi.adrianabonza
viernes, 1 de noviembre de 2019
viernes, 18 de octubre de 2019
DÍA DE LA MADRE
lunes, 30 de septiembre de 2019
OJALÁ
La palabra"ojalá", es una palabra muy hermosa. Tiene su orígen ancestral en la Hispania árabe, cuando los moros impregnaron con su cultura, rica y contundente,a la subyugada tierra del Viejo continente. El significado también es muy bello, implica un deseo profundo de que algún acontecimiento ocurra, una esperanza que involucra una vuelta de las cosas, un estado posible y nuevo más allá del que se tiene en el momento de pronunciar "ojalá". Obvio que trae un mejoramiento de las cosas. Ningún cambio deseado tiene que ver con empeorar. Eso no tiene sentido, ni ahora, ni en la Hispania árabe. Me gusta la palabra. Adoro utilizarla en contextos en los que mi corazón vuela- con alas de amor que lo llevan lejos-hacia otros seres. Y entonces digo: Ojalá seas feliz. Ojalá tu vida sea próspera. Ojalá seas libre. Ojalá te amen y te ames. Ojalá ames. Buen Lunes para tod@s. Profesora Swamini Adriana Bonza.
domingo, 2 de diciembre de 2018
LA FELICIDAD SOLO ES REAL CUANDO SE COMPARTE
"La Felicidad sólo ES REAL , cuando es compartida", con estos versos de Lord Byron, arranca este posteo .
Me pareció adecuada la elección de los versos, a raíz de una jornada que vivi(mos) en la Ciudad de Mendiolaza, en el Gran Córdoba, República Argentina.
Con la GENIAL excusa de realizar una acción artística que va a renovar los espacios de uso público de los ciudadanos en la localidad, nos juntamos nueve artistas , nueve fotógrafos, convocados por la idea de Laura y Adriana.
Estas genias crearon un "Lugar" que nos cobijó una jornada completa.
Fué impactante la trama que se generó entre los artistas, posibilitado ésto último por una conjunción genuina que permitió la construcción de un momento pleno.
Lo que comenzó como experiencias en solitario dentro de los Talleres de cada uno de nosotros, mutó y cambió transformándose en una actividad colectiva y en colaboración.
La tarea: Crear imágenes gigantes destinadas a renovar los espacios de las garitas en las que los sujetos esperamos los colectivos que nos transportan de una zona a otra en el Gran Córdoba, y montarlas en chapas que las sostienen.
Y ésa última, es la parte en la que se generó la trama, el tejido, la unión.
Todos y cada uno de los participantes (me gusta esa palabra en esta narración, PARTICIPANTES), en conjunto, juntos montamos las obras de todos y cada uno de los participantes. Sí, repito porque así fué.
Aportando lo que sabíamos, lo que inventábamos, lo que habíamos leído al respecto, porque era la primera vez que se realizaba ese trabajo de montaje.
Coordinamos, hubo una genia con la herramienta que alisaba los vinilos. Otra que podía despegar la primer esquina de cada trabajo. Quienes encuadraban los vinilos y despegaban despacio y parejo la silicona detrás de los trabajos. Quien sostenía los chapones y quienes pulverizaban con agua a fin de lograr la perfección. Recargar los pulverizadores cada tanto, limpiar la superficie de cada chapón,
Lo que comenzó en solitario finalizó en compartido. Lo que comenzó puertas adentro en individualidad ahora será afuera y de todos.
Y la frutilla del postre: compartir charlas, obras, experiencias, en una alargue de la tarde. Ninguno de nosotros quería terminar esa jornada, queríamos seguir participando. Y creo que ésa fué una de las claves: el poder participar, estar, compartir. Porque la felicidad solo es real si es compartida. Agradezco a todos y cada uno de los que conocí esa tarde, comparto esta entrada en mi blog, con ustedes. La vida nos volverá a juntar, con seguridad.
Que sea el amor, en cada uno de sus corazones.
Me pareció adecuada la elección de los versos, a raíz de una jornada que vivi(mos) en la Ciudad de Mendiolaza, en el Gran Córdoba, República Argentina.
Con la GENIAL excusa de realizar una acción artística que va a renovar los espacios de uso público de los ciudadanos en la localidad, nos juntamos nueve artistas , nueve fotógrafos, convocados por la idea de Laura y Adriana.
Estas genias crearon un "Lugar" que nos cobijó una jornada completa.
Fué impactante la trama que se generó entre los artistas, posibilitado ésto último por una conjunción genuina que permitió la construcción de un momento pleno.
Lo que comenzó como experiencias en solitario dentro de los Talleres de cada uno de nosotros, mutó y cambió transformándose en una actividad colectiva y en colaboración.
La tarea: Crear imágenes gigantes destinadas a renovar los espacios de las garitas en las que los sujetos esperamos los colectivos que nos transportan de una zona a otra en el Gran Córdoba, y montarlas en chapas que las sostienen.
Y ésa última, es la parte en la que se generó la trama, el tejido, la unión.
Todos y cada uno de los participantes (me gusta esa palabra en esta narración, PARTICIPANTES), en conjunto, juntos montamos las obras de todos y cada uno de los participantes. Sí, repito porque así fué.
Aportando lo que sabíamos, lo que inventábamos, lo que habíamos leído al respecto, porque era la primera vez que se realizaba ese trabajo de montaje.
Coordinamos, hubo una genia con la herramienta que alisaba los vinilos. Otra que podía despegar la primer esquina de cada trabajo. Quienes encuadraban los vinilos y despegaban despacio y parejo la silicona detrás de los trabajos. Quien sostenía los chapones y quienes pulverizaban con agua a fin de lograr la perfección. Recargar los pulverizadores cada tanto, limpiar la superficie de cada chapón,
Lo que comenzó en solitario finalizó en compartido. Lo que comenzó puertas adentro en individualidad ahora será afuera y de todos.
Y la frutilla del postre: compartir charlas, obras, experiencias, en una alargue de la tarde. Ninguno de nosotros quería terminar esa jornada, queríamos seguir participando. Y creo que ésa fué una de las claves: el poder participar, estar, compartir. Porque la felicidad solo es real si es compartida. Agradezco a todos y cada uno de los que conocí esa tarde, comparto esta entrada en mi blog, con ustedes. La vida nos volverá a juntar, con seguridad.
Que sea el amor, en cada uno de sus corazones.
viernes, 9 de noviembre de 2018
ARTE MARCIAL PAKUA
El completo Arte Marcial Pa-Kua desarrolla el entrenamiento que trabaja a la vez fuerza física junto con las más refinadas y espectaculares técnicas de utilización de puntos sensibles, palancas, giros, lances y mucho más. Esta práctica garantiza al estudiante una mejor comprensión de sí mismo y de su entorno. Esto es posible a través de una filosofía totalmente no competitiva, donde el verdadero enemigo a ser vencido es uno mismo. Cada estudiante debe enfrentarse a sus propias limitaciones y temores en cada clase, y superarlos sin compararse con sus compañeros. Esto permite que cualquier persona, de cualquier edad o sexo, pueda practicar nuestra Formación Marcial.
La parte técnica se caracteriza por movimientos circulares y el uso de la fuerza del oponente contra sí mismo. El énfasis está en el equilibrio físico y mental, que se expresa en movimientos fluidos o rígidos, fuertes o suaves, de acuerdo a la necesidad. Cada una de las graduaciones abarca el estudio de diferentes aspectos del arte marcial, por lo que aquel que obtiene el cinturón negro de Pa-Kua es un guerrero total y completo en sus propias capacidades, seguro de sí mismo.
+ Mayor fuerza física y mental.
+ Aumento de la flexibilidad.
+ Capacidad de defenderse
+ Mayor conciencia del propio cuerpo.
+ Mejora la autoestima y confianza en sí mismo.
+ Consolida el carácter y la personalidad del practicante.
+ Estímulo de los valores de ser un guerrero, tales como: honor, honestidad y valentía.
miércoles, 25 de enero de 2017
Meditación y búsqueda de soluciones: fácil,bonito y barato
La toma de decisiones. ¿Que hago?
Tema complicado si los hay es la toma de
decisiones. El famoso y tan comentado ¿qué hago? Frase temida por algunos de
nuestros amigos a los que consultamos como chupándoles la energía en la pregunta. Como esperando una contestación que emule la apertura de los
cielos y la visión de un haz de luz que sobre él nos
traiga una respuesta que nos conforme, que nos quite la ansiedad, que deje
contentos a todos y que sea fácil, bonito y barato. ¿No será mucho? Siii, claro
que es mucho ya que esa respuesta, como la que acabo de describir NO EXISTE, sencilla, lisa y llanamente. SI tus amigos te evitan cuando te ven la cara de
que les vas a preguntar algo, esta lectura es para vos. Si no lo hacen, también
es para vos. Si pasas noches en vela, pensando qué es lo que hay que hacer (no
hay nada peor que tener que tomar una decisión y no hacerlo porque te quita
todo el tiempo en pensamientos inútiles), llegó la hora de que puedas dormir tranquilo,
leé esto. Y aplícalo.
Esperar respuestas de afuera es lo que generalmente hacemos, por
eso preguntamos, y contamos. Está bien como punto de referencia. Buscar la
respuesta adentro es lo que generalmente no hacemos. Y aquí está el desdoblamiento.
Bueno, y entonces ¿cuál es el terreno de la
búsqueda? Analicemos (una palabra de las que están en mi léxico como favoritas,
bien que soy de Virgo, nacida en Septiembre con “P”)El afuera o el adentro?
La hago más fácil todavía, ya que hoy estoy de
buenas, así no usamos tiempo de vacaciones en pensar cosas densas: el terreno
interior es el terreno donde tenemos que realizar la búsqueda. Y una vez que
estemos allí dentro (meditación recomendada) podremos encontrar en breves
momentos la respuesta correcta, podremos encontrar lo que hay que hacer, lo que
es mejor, lo correcto, lo que cumple con la Ley del Dharma.
Nuestro ser interno es el que siempre sabe,
nuestra intuición es la que nos acercará a ella. La toma de decisiones está al
alcance de nuestro corazón. Es más, personalmente creo que reside en el corazón,
que el amor es su motor, y que nuestra mente es la que se encarga de meterse y
entrometida como es, de complicarnos la vida.
Ya tenemos una respuesta amigos: búsqueda
interior y meditación, fácil, bonito y barato. Un abrazo, mucho amor y hasta la
próxima. Los quiero.
jueves, 26 de mayo de 2016
casual o causal
Dos palabras parecidas ¡pero muy diferentes!Casualidad: hace referencia a un suceso imprevisto, o a una coincidencia debida al azar. Causalidad: hace referrencia a una relacion entre las cosas.
Y si, en nuestra vida, que merece ser vivida, que debemos honrar, nada es casual, y todo es causal.
Para ejemplificar, les dejo este relato:
Les dejo un cuento chino sobre cuán relativo es lo bueno y lo malo.
Había una vez un campesino chino, pobre pero sabio, que trabajaba la tierra duramente con su hijo. Un día el hijo le dijo:
-¡Qué mal, papá! Se nos ha ido el caballo.
-Eso no tiene por qué ser malo -respondió el papá. Veremos lo que trae el tiempo…
A los pocos días el caballo regresó, acompañado de otro caballo.
-Papá, ¡qué suerte! Nuestro caballo ha traído otro caballo.
-¿Por qué le llamas suerte? Veamos qué nos trae el tiempo.
En unos cuantos días más, el chico quiso montar el caballo nuevo, pero se encabritó y arrojó al suelo a su jinete. El chico se quebró una pierna.
-¡Papá, qué desgracia! ¡Me he quebrado la pierna!
El padre, retomando su experiencia y sabiduría, le dijo:
-¿Por qué le llamas desgracia? ¡Veamos lo que trae el tiempo!
El muchacho no se convencía de la respuesta sino que gemía de dolor en su cama. Pocos días después pasaron por la aldea los enviados del rey, buscando jóvenes para llevárselos a la guerra. Vinieron a la casa del anciano, pero como vieron al joven con su pierna entablillada, lo dejaron y siguieron de largo.
El chico entonces comprendió que nunca hay que dar ni la desgracia ni la fortuna como absolutas, sino que siempre hay que darle tiempo al tiempo, para ver si algo es malo o bueno.
Y si, en nuestra vida, que merece ser vivida, que debemos honrar, nada es casual, y todo es causal.
Para ejemplificar, les dejo este relato:
Les dejo un cuento chino sobre cuán relativo es lo bueno y lo malo.
Había una vez un campesino chino, pobre pero sabio, que trabajaba la tierra duramente con su hijo. Un día el hijo le dijo:
-¡Qué mal, papá! Se nos ha ido el caballo.
-Eso no tiene por qué ser malo -respondió el papá. Veremos lo que trae el tiempo…
A los pocos días el caballo regresó, acompañado de otro caballo.
-Papá, ¡qué suerte! Nuestro caballo ha traído otro caballo.
-¿Por qué le llamas suerte? Veamos qué nos trae el tiempo.
En unos cuantos días más, el chico quiso montar el caballo nuevo, pero se encabritó y arrojó al suelo a su jinete. El chico se quebró una pierna.
-¡Papá, qué desgracia! ¡Me he quebrado la pierna!
El padre, retomando su experiencia y sabiduría, le dijo:
-¿Por qué le llamas desgracia? ¡Veamos lo que trae el tiempo!
El muchacho no se convencía de la respuesta sino que gemía de dolor en su cama. Pocos días después pasaron por la aldea los enviados del rey, buscando jóvenes para llevárselos a la guerra. Vinieron a la casa del anciano, pero como vieron al joven con su pierna entablillada, lo dejaron y siguieron de largo.
El chico entonces comprendió que nunca hay que dar ni la desgracia ni la fortuna como absolutas, sino que siempre hay que darle tiempo al tiempo, para ver si algo es malo o bueno.
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